14.7.05

De Foxazo a Pinguinazo esta en corto!

La Casa Blanca, líderes negros y políticos de todo color pusieron el grito en el cielo, unos en contra y muchos a favor, porque el gobierno mexicano sacó un timbre postal, con valor de sólo seis varos con 50 centavos cada uno, en homenaje al personaje que Yolanda Vargas Dulché creó en los años 40 fascinada por los niños negros de Cuba.

El vocero presidencial de Estados Unidos afirmó que los estereotipos raciales son ofensivos sin importar su origen, y que "imágenes como ésa no tienen cabida en el mundo moderno". Osea eso dice el país más racista del mundo Ok. El reverendo Jesse Jackson consideró ofensivo el sello postal y exigió de nuevo una disculpa a Vicente Fox. Prometió organizar manifestaciones en los consulados mexicanos en Estados Unidos, pero como a Fox y todos nuestros gobernantes les vale madre los manifestantes pues ni los peló.

El investigador Armando Bartra, autor del mejor estudio histórico y documental de la historieta en México, dijo: "el debate no es en torno a un personaje que se llama Memín Pinguín, sino en torno a un personaje que se llama Vicente Fox, y este personaje sí es racista, lo cual es muy evidente, porque lo dijo en una expresión de esas improvisadas, que le salen tan naturales".

El 15 de mayo pasado, en efecto, el Ejecutivo dijo: los migrantes mexicanos "están haciendo trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer". Lo cual desató las críticas consecuentes en Estados Unidos y en México, pero el mandatario se negó a ofrecer disculpas.
En lugar de reconocer que había cometido un error y que se arrepentía, el gobierno de México dijo que había sido mal interpretado".

En fin que en el Palacio Postal del Centro Histórico de la Ciudad de México, se vendieron más de 7 mil estampillas con la efigie pinguiniana.
En eBay se pelea la gringiza por conseguir una desde 300 dólares, la empresa propietaria de Memín sale del subsuelo mexicano y hasta lana para hacer anuncios de tele tiene y Memín Pinguín se reedita con una campaña de publicidad en televisión y el lanzamiento del número 1 de Memín, cada martes en los puestos de periódicos.
Ya se había hecho un timbre postal de la caricatura mexicana, la primera fue la familia Burrón y ni quien se acuerde de ellos.
Habría que hacer un deal con Fox y que ahora se manche con los hindús para después sacar una película de Kalimán y su fiel amigo Solín el Gran Fakir.

Chido por la lengua de Fox, el secreto es:

1. Abre una empresa
2. Deja que quiebre
3. Espera que Fox la cague
4. Vende como loco

Ahora la banda de Simón Simonazo y Chizz, Videorisa, Capulinita, y el Sensacional de Maistros las chalanas y más, están a la casa de una metida de pata de Fox para reactivar la industria del cómic mexicano.

Etimologías Memilatinas

Memín nació como personaje nuevo. Desde 1947 los editores del antiguo Pepín pidieron a Yolanda Vargas Dulché una historieta para niños. La escritora acababa de regresar de La Habana, donde había trabajado como cantante de radio, y estaba facinada por los niños negros. El nombre de Memín Pinguín viene del diminutivo del en aquel entonces novio de Vargas Dulché: Guillermo de la Parra, quien a la postre fue su esposo, y el apellido proviene de pingo, mote cariñoso con el que las mamás mexicanas suelen recriminar a los niños traviesos, sin que por eso incurran en alusiones sicalípticas (no hay femenino de pingo) ni mucho menos connotaciones goetheanas (pingo no es Mefistófeles, ni siquiera Mefistofelín).

Memín llama a su mamá, Eufrosina, "mi cachote del alma", "mi gordis", "chulita", "pedacito de mis entrañas", "corazón" y otras lindezas por el estilo. Aunque ella es gorda y vieja, él asegura que es "divina", "garbosa" y "guapetona".

Ah verdad.